Tipificación del delito de alcoholemia
Conducir bajo los efectos del alcohol es una de las principales causas de accidentes de tráfico y, por tanto, una prioridad en la agenda de las autoridades para mejorar la seguridad vial. Las penas por este tipo de delito pueden ser severas, e incluyen multas, pérdida de puntos en el carnet de conducir, y en los casos más graves, penas de prisión. Por ello, es importante conocer no solo las implicaciones legales, sino también los derechos que asisten a los acusados en estos procedimientos.
El código penal tipifica este delito en su artículo 319.2, el mismo establece que será castigado con diversas penas la persona que condujere vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Y en todo caso será condenado el que condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.
Existe la creencia errónea de que, si realizada la prueba de alcoholemia, no superas la tasa del famoso 0,60 “te libras”, ya que no puede considerarse que existe delito. Pues bien, esto no es correcto, el código penal tipifica el hecho de conducir “bajo la influencia de bebidas alcohólicas”. Por lo que en el supuesto de que un conductor se encuentre claramente bajo la influencia de bebidas alcohólicas, aun cuando realizada la prueba de alcoholemia esta no supere las tasa de 0,60, puede ser imputado y condenado.
Del mismo modo, aunque una persona no presente síntomas de embriaguez, debe ser imputada si la prueba muestra una tasa de más de 0,60 miligramos por litro.
Penas aplicables
La pena para el delito de alcoholemia se encuentra en el artículo 379.1 del Código Penal y puede incluir:
- Prisión de tres a seis meses
- Multa de seis a doce meses
- Trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días
La duración de la pena dependerá de la solicitud del fiscal, la negociación con el abogado de la defensa y, en su defecto, el resultado del juicio. Además, se impondrá la privación del derecho a conducir vehículos por un periodo de uno a cuatro años, independientemente de la pena principal.
Negativa a realizar la prueba de alcoholemia
Cuando un conductor se niega a someterse a la prueba de alcoholemia requerida por agentes de la autoridad, comete un delito adicional, tipificado en el artículo 383 del Código Penal. Este delito se castiga con:
- Prisión de seis meses a un año
- Privación del derecho a conducir vehículos por un periodo de uno a cuatro años
Las penas en este caso son más severas que las del delito de conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas, ya que no se prevé ni multa ni trabajos en beneficio de la comunidad. Además, estas diferencias son relevantes para la cancelación de antecedentes penales.
Desarrollo del procedimiento
Generalmente, los agentes de la autoridad citarán al conductor en el mismo momento de los hechos para que comparezca en el juzgado a prestar declaración. Posteriormente, se remitirá el atestado al juzgado correspondiente.
En el juzgado, se tomará declaración al conductor, quien deberá estar asistido por un abogado. Estos procedimientos suelen tramitarse de manera urgente y, en muchas ocasiones, no se llega a juicio, ya que el investigado y el Ministerio Fiscal suelen llegar a un acuerdo. Este acuerdo puede beneficiar al conductor reduciendo las penas por haber reconocido los hechos.
Conclusión
Conducir bajo la influencia del alcohol es un delito grave con severas consecuencias legales. Si te encuentras en esta situación, es vital conocer tus derechos y las posibles defensas que puedes presentar.
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